Es un tumor maligno originado a partir de las células del hígado
(hepatocitos), que sufrieron una degeneración.
En muchas regiones del mundo, este tipo de tumor es uno de los
procesos malignos más frecuentes y una importante causa de
muerte en ciertas áreas de África y Asia.
El cáncer de hígado, se asienta en el 90% de los casos sobre una
cirrosis hepática.
Existen diversos factores de riesgo involucrados en su
desarrollo, el virus de la hepatitis B aumenta 100 veces el
riesgo de padecerlo, también se ha visto una mayor incidencia en
las personas con el virus de la hepatitis C. El empleo de la
vacuna contra el VHB debería ser beneficioso con el tiempo,
sobre todo en las áreas endémicas.
Algunos factores ambientales pueden favorecer la aparición del
tumor; como la aflatoxina, producida por hongos del género
Aspergillus.
Este tipo de tumor se observa con mayor frecuencia en los
hombres, desconociéndose las razones de esta preferencia, pero
su desarrollo luego de la administración prolongada de
andrógenos, apoya el posible papel de estas hormonas.
.-Cuadro clínico
Comienza alrededor de la quinta o sexta década de la vida, con
pérdida de peso, dolor en el abdomen y la palpación de una masa
en la parte alta y derecha del abdomen.
Como en el 90% de los casos se asienta sobre una cirrosis,
resulta difícil la diferenciación entre ambos en cuanto a los
síntomas, pudiendo presentarse como un brusco empeoramiento
inexplicable del estado general en personas con cirrosis
previamente estabilizada.
En algunos casos pueden aparecer manifestaciones metabólicas
generales, como disminución de los niveles de glucosa y
alteraciones en los niveles del colesterol.
.-Tratamiento
El tratamiento quirúrgico brinda las mejores esperanzas, ya sea
con el transplante del hígado o con la resección del tumor. Los
candidatos a este tipo de alternativa son las personas con
tumores de pequeño tamaño, que no han invadido las arterias y no
se han diseminado a otros órganos. Con la extirpación de los
tumores pequeños detectados precozmente se logra una
supervivencia del 50% a los 5 años, sujeto a la alta tasa de
reaparición.
El pronóstico del cáncer de hígado está determinado por el
estadio evolutivo en el que sea detectado y el nivel funcional
de hígado.
Se han descrito tasas de supervivencia prolongadas moderadamente
buenas después del trasplante de hígado, pero esto puede
reflejar un sesgo, al haber seleccionado pacientes con tumores
localizados relativamente pequeños. Muchos especialistas siguen
siendo cautelosos respecto al trasplante en los casos malignos.
Una vez que el tratamiento agresivo no es adecuado, la
asistencia deberá orientarse a mitigar el dolor y el
sufrimiento. Es un tumor maligno originado a partir de las
células del hígado (hepatocitos), que sufrieron una
degeneración.
En muchas regiones del mundo, este tipo de tumor es uno de los
procesos malignos más frecuentes y una importante causa de
muerte en ciertas áreas de África y Asia.
El cáncer de hígado, se asienta en el 90% de los casos sobre una
cirrosis hepática.
Existen diversos factores de riesgo involucrados en su
desarrollo, el virus de la hepatitis B aumenta 100 veces el
riesgo de padecerlo, también se ha visto una mayor incidencia en
las personas con el virus de la hepatitis C. El empleo de la
vacuna contra el VHB debería ser beneficioso con el tiempo,
sobre todo en las áreas endémicas.
Algunos factores ambientales pueden favorecer la aparición del
tumor; como la aflatoxina, producida por hongos del género
Aspergillus.
Este tipo de tumor se observa con mayor frecuencia en los
hombres, desconociéndose las razones de esta preferencia, pero
su desarrollo luego de la administración prolongada de
andrógenos, apoya el posible papel de estas hormonas.
.-Cuadro clínico
Comienza alrededor de la quinta o sexta década de la vida, con
pérdida de peso, dolor en el abdomen y la palpación de una masa
en la parte alta y derecha del abdomen.
Como en el 90% de los casos se asienta sobre una cirrosis,
resulta difícil la diferenciación entre ambos en cuanto a los
síntomas, pudiendo presentarse como un brusco empeoramiento
inexplicable del estado general en personas con cirrosis
previamente estabilizada.
En algunos casos pueden aparecer manifestaciones metabólicas
generales, como disminución de los niveles de glucosa y
alteraciones en los niveles del colesterol.
.-Tratamiento
El tratamiento quirúrgico brinda las mejores esperanzas, ya sea
con el transplante del hígado o con la resección del tumor. Los
candidatos a este tipo de alternativa son las personas con
tumores de pequeño tamaño, que no han invadido las arterias y no
se han diseminado a otros órganos. Con la extirpación de los
tumores pequeños detectados precozmente se logra una
supervivencia del 50% a los 5 años, sujeto a la alta tasa de
reaparición.
El pronóstico del cáncer de hígado está determinado por el
estadio evolutivo en el que sea detectado y el nivel funcional
de hígado.
Se han descrito tasas de supervivencia prolongadas moderadamente
buenas después del trasplante de hígado, pero esto puede
reflejar un sesgo, al haber seleccionado pacientes con tumores
localizados relativamente pequeños. Muchos especialistas siguen
siendo cautelosos respecto al trasplante en los casos malignos.
Una vez que el tratamiento agresivo no es adecuado, la
asistencia deberá orientarse a mitigar el dolor y el
sufrimiento.
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