Constituye uno
de los tumores más frecuentes en las personas de piel blanca,
representando del 20% al 30% de todos los tumores malignos.
Son múltiples los factores relacionados con una mayor incidencia
de este tipo de tumores, entre los más frecuentes se destacan:
exposición al sol, piel blanca, exposición al arsénico y
radiaciones ionizantes, infecciones por el Papilomavirus, tabaco
y lesiones crónicas en la piel como las úlceras por presión. No
cabe ninguna duda que la exposición prolongada al sol, por sus
radiaciones ultravioletas dañinas para la piel, constituye el
factor más importante en el desarrollo de estos tumores.
Los tipos de cáncer de piel más frecuentes son: el carcinoma
basocelular, es el más frecuente, sobre todo en personas de piel
clara, localizado en las áreas del cuerpo expuestas al sol; el
epitelioma espinocelular, es el que le sigue en frecuencia,
puede presentarse sobre piel normal o sobre cicatrices de
quemaduras; la Enfermedad de Bowen, es un carcinoma no invasor
limitado sólo al epitelio; y la Eritoplasia de Queyrat, igual al
anterior pero localizado en las mucosas.
.-Cuadro clínico
El epitelioma basocelular puede presentarse como una lesión
única, de hasta un centímetro de diámetro, de apariencia
translúcida en ocasiones; también puede aparecer una lesión
plana como una cicatriz que crece por sus bordes. Otra forma es
como una placa de color rojizo, con
escamas y que se va atrofiando por su centro. Su localización
más frecuente es en la mitad superior de la cabeza, cuero
cabelludo, frente, mejilla y la nariz.
El carcinoma espinocelular, es un tumor que tiene una gran
capacidad para invadir y destruir los tejidos vecinos y dar
metástasis a distancia. De localización en la cara, labio
inferior, piso de la boca, dorso de las manos, vulva y glande.
Comienza en forma de una mancha o placa de color rojo con una
superficie descamativa, pudiendo formar posteriormente un nódulo
o erosionarse y ulcerarse.
La Enfermedad de Bowen se presenta como una única o múltiples
manchas sobrelevadas, de bordes netos y palpables, de color
rojizo-amarillento o marrón oscuro y localizadas en el tronco y
las extremidades.
.-Tratamiento
Antes de realizar cualquier tipo de tratamiento debe confirmarse
mediante una biopsia el tipo de tumor para poder realizar un
correcto manejo del mismo.
La elección del tratamiento más eficaz va a estar determinada
por el tipo y el tamaño del tumor, su localización y la edad de
la persona.
La cirugía es la terapéutica de elección y la más efectiva,
completamente la lesión y analizarla posteriormente para evaluar
si se ha extraído todo el tumor o ha quedado un remanente.
La criocirugía también puede utilizarse aunque no es
recomendable como primera elección, ya que no permite evaluar si
se ha extraído o no todo el tumor. La técnica consiste en,
previa instilación o no de anestesia local, la aplicación de
nitrógeno líquido sobre el tumor, con lo cual se consigue su
destrucción.
También son sensibles a la radioterapia, sobre todo en los de
pequeño tamaño, pero debe tenerse presente que el porcentaje de
curaciones es más bajo.
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