Es un tumor originado a partir de una transformación maligna de
las células epiteliales que revisten este segmento del útero.
Constituye uno de los tumores más frecuentes que afectan a los
órganos de aparato genital femenino. Si bien puede aparecer a
cualquier edad, habitualmente lo hace alrededor de la cuarta
década de la vida de la mujer.
Actualmente, las medidas preventivas, principalmente mediante el
control periódico con Papanicolaou, han resultado de gran
utilidad en algunas poblaciones donde existen medidas sanitarias
y campañas de prevención para disminuir la incidencia de
aparición de este tipo de tumores.
Se ha visto que en determinados grupos en riesgo existen
factores que favorecen la aparición del cáncer de cuello de
útero. Los más importantes son el comienzo de las relaciones
sexuales a edades tempranas, la multiplicidad de parejas
sexuales, antecedentes de enfermedades de transmisión sexual muy
especialmente el Virus Papiloma Humano (HPV) y múltiples partos,
entre otros.
.-Cuadro clínico
El síntoma más común por el que consultan las mujeres afectadas
por este tipo de tumores es la pérdida o eliminación de una
sangre roja o mezclada con flujo, la cual puede aparecer
espontáneamente o luego de mantener relaciones sexuales. Estas
pérdidas, sobre todo si se prolongan en el tiempo, pueden llevar
a cuadros de anemia.
El flujo es otro síntoma de aparición muy común, siendo de tipo
acuoso, mezclado con sangre o con pus. Este último, estaría
indicando una complicación del tumor como es la infección.
En algunas mujeres el dolor acompaña al resto de los síntomas,
localizado en la parte baja del abdomen, llegando a ser
persistente y muy molesto en algunos casos.
En caso de que el tumor invada estructuras vecinas, como la
vejiga o el recto, pueden aparecer molestias como dificultad
para orinar y obstrucción al tránsito intestinal
respectivamente.
.-Tratamiento
Las medidas terapéuticas existentes actualmente para el
tratamiento del cáncer de cuello uterino son la cirugía y la
radioterapia, las que actúan en forma complementaria. La
quimioterapia ha adquirido en los últimos años una gran posición
en cuanto a sus indicaciones para combatir este tipo de tumores.
Cuando el cáncer se encuentra en sus primeros estadios, limitado
al epitelio de cuello del útero, puede practicarse una cirugía
denominada conización, que consiste en la extirpación de una
parte del cuello uterino (en forma de cono). Esta medida debe
ser tenida en cuenta sobre todo si se trata de mujeres jóvenes
que no han tenido hijos o desean tener otros.
La extirpación quirúrgica del todo el útero y de la parte
superior de la vagina es el tratamiento de elección cuando el
tumor ya ha avanzado.
La radioterapia y la quimioterapia son de gran utilidad,
dependiendo de lo avanzado que se encuentre la enfermedad.
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