Es una alteración que se presenta años después de la menopausia,
observándose su mayor incidencia entre los 60 y 65 años.
El 75% de los casos se localizan, en orden decreciente de
frecuencia, en los labios mayores, labios menores y el clítoris.
Esta patología representa aproximadamente el 3 a 4% de todos los
tumores malignos ginecológicos.
Algunos autores señalan la presencia de ciertos factores
predisponentes involucrados en su desarrollo, tales como la
infección por el virus papilomavirus humano (HPV), picazón de la
vulva de larga data, la atrofia de la vulva y la neoplasia
intraepitelial vulvar (lesión premaligna).
Las mujeres con antecedentes de cáncer de cuello de útero o de
la vagina pueden tener mayor riesgo de padecer cáncer vulvar.
.-Cuadro clínico
La manifestación más frecuente es una lesión en la región vulvar
que puede palparse.
Generalmente manifiestan picazón, ardor o quemazón durante años
que en algunos casos ha sido tratada durante períodos
prolongados.
Este síntoma se produce en aproximadamente el 50% las mujeres y
habitualmente es continuo y intenso.
En otros casos, se presenta como un nódulo que no produce ningún
síntoma, aumenta rápidamente de tamaño y termina formándose una
úlcera. Generalmente aquí, es cuando despierta preocupación y
molestias a la mujer y la motiva la consulta al médico.
El dolor aparece tardíamente, cuando el tumor se ha diseminado
tejidos y órganos vecinos. Cuando el tumor se ubica en cercanías
de la uretra, puede producirse dolor o dificultad para orinar.
En ocasiones, el diagnóstico se hace en estadios avanzados
porque las mujeres no consultan, generalmente, por temor.
.-Tratamiento
El tratamiento de ésta patología es quirúrgico y su realización
o no depende de la edad, el estado general de la mujer y el
estadio en que se encuentre el tumor. Consiste básicamente en la
extirpación del tumor y de los ganglios linfáticos de la región
inguinal y femoral.
Si el tumor se encuentra en un estadio avanzado y ha invadido la
vejiga, recto o uretra, se extirpara, además, el órgano
comprometido.
Si el cáncer vulvar es avanzado y resulta inoperable se utiliza
la quimioterapia o irradiaciones de áreas específicas, aunque no
con buenos resultados.
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