Los tumores
del pene se desarrollan frecuentemente a partir de la piel que
lo recubre y de la semimucosa que recubre al glande.
Pueden observarse algunos de tipo benigno, como los producidos
por el virus papiloma humano (HPV), cuyas lesiones son como
verrugas, fácilmente confundibles con un cáncer. Se estima que
alrededor del 25% de estas lesiones dejadas a su libre evolución
son capaces de transformarse en tumores malignos.
El cáncer del pene no es frecuente, ya que representa
aproximadamente el 1% de los tumores que afectan al hombre.
Pero, su incidencia puede aumentar considerablemente en aquellas
regiones con elevada tasa de población rural, bajo nivel
socioeconómico y con hábitos de higiene muy precarios.
.-Cuadro clínico
La edad habitual de presentación es entre los cuarenta y
cincuenta años en la regiones más castigadas y entre los
cincuenta y los sesenta años en las demás comunidades.
En muchos casos, cuando los hombres afectados concurren al
médico, lo hacen cuando el tumor suele tener un año o más de
evolución, generalmente por desconocimiento de la gravedad de su
trastorno.
La localización mas frecuente es a nivel de la unión de la piel
del prepucio y de la semimucosa que recubre al glande. Comienza
como una placa de color rojizo, dura y no produce molestias al
hombre. Posteriormente comienza a crecer como una masa sólida
(similar a una verruga). Una complicación frecuente es que se
forme una úlcera, la cual puede infectarse y emitir un olor
desagradable.
En su crecimiento invade los tejidos vecinos, tanto en
superficie como en profundidad, pudiendo dificultar la micción
por invasión de la uretra.
.-Tratamiento
El tratamiento a realizar cuando el tumor está localizado en la
piel del prepucio consiste en la extirpación local de la lesión.
Cuando está localizado en el glande, puede hacerse una
amputación parcial de la parte afectada por el tumor. En caso de
una invasión extensa del pene, puede realizarse la amputación
total de este órgano.
En algunos hombres que se niegan a una operación y presentan una
lesión en etapas iniciales, puede optarse por la radioterapia,
aunque no es muy segura ya que posee una elevada tasa de
reaparición del tumor luego de finalizado el tratamiento.
En cuanto a la supervivencia, a los 5 años de detectado el
tumor, ésta es cercana al 65% cuando éste está limitado al
cuerpo del pene sin invadir los ganglios regionales u otros
órganos.
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