Es una
enfermedad infecciosa producida por un hongo del género cándida,
en la cual es encuentran varias especies siendo la C. Albicans
la más frecuente.
Este hongo se encuentra habitualmente en la mucosa de la boca,
aparato digestivo y genital, a partir de la cual puede
propagarse al resto del organismo y desencadenar el cuadro. Si
bien puede transmitirse de persona a persona o ser contraída en
el ámbito hospitalario, lo más común es que se origine a partir
del propio organismo de la persona enferma.
Pero, para que se produzca la infección es necesario que primero
se altere el equilibrio entre los distintos microorganismos del
cuerpo y que la persona presente algún trastorno en su sistema
inmunológico de defensa. Esto se observa habitualmente en
personas sometidas a tratamientos prolongados con antibióticos
de amplio espectro, corticoides, quimioterapia, SIDA y diabetes
entre otros.
Cuadro clínico
Pueden distinguirse dos tipos de afectación, la candidiasis que
compromete a la piel y las mucosas (mucocutánea), y la
candidiasis diseminada.
Dentro de la forma mucocutánea se encuentran el Muguet,
caracterizado por la aparición de una membrana principalmente en
la lengua, pero que puede extenderse a toda la boca. En las
personas con SIDA, leucemia o linfoma puede afectar el esófago,
manifestándose con dolor o dificultar para tragar. En la mujer
embarazada o diabética puede afectar la vagina produciendo una
intensa picazón y eliminación de un flujo blanquecino. En la
piel se observan lesiones fundamentalmente en los pliegues de la
ingle, entre los glúteos, axilas, los pies y las manos, donde
producen lesiones de tipo ampollar.
La candidiasis diseminada son características de personas con
algún cuadro subyacente que predisponga a la contaminación con
su propia flora de microorganismos. A nivel pulmonar puede
ocasionar una neumonía localizada o en toda su extensión. El
sistema nervioso central se compromete sobre todo en los niños,
en los cuales se produce una meningitis.
La infección de los riñones se observa en más del 80% de las
personas con candidiasis diseminada.
Tratamiento
Para el tratamiento de las candidiasis de la piel y mucosas como
el muguet se recomienda la realización de buches con alguna
suspensión con un antimicótico como la nistatina. Esta misma
suspensión puede ser utilizada en la cadidiasis del esófago,
sólo con tragarla es suficiente.
Otros antimicóticos como el ketoconazol o fluconazol también han
sido utilizado con buenos resultados.
La candidiasis diseminada es un cuadro de mayor gravedad, por lo
que debe ser tratada con medicamentos más efectivos como la
anfotericina B. La detección y tratamiento de la enfermedad de
base que habitualmente presentan las personas con este cuadro es
de vital importancia para su resolución final.
La infección de la vagina en la mujer es tratada con óvulos de
nistatina o de cotrimazol, aunque también puede utilizarse el
miconazol.
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