El cáncer de endometrio es un tumor que se desarrolla a partir
de la mucosa que reviste la cavidad interna del útero.
Pueden distinguirse una serie de factores de riesgo relacionados
con el desarrollo de este tipo de tumores. Los factores
metabólicos y hormonales son los más sobresalientes. En la
terapia con estrógenos, no asociada a progesterona, se ha
observado un aumento del riesgo. El comienzo de menstruaciones a
edades tempranas, el bajo número de hijos y la menopausia tardía
son factores asociados con mayor riesgo de desarrollo de estos
carcinomas. Otro factor relacionado es el sobrepeso, en el cual
se observa una mayor conversión en el tejido adiposo de
precursores de andrógenos.
Generalmente, aparece luego de la menopausia y su frecuencia
aumenta con la edad y una correcta alimentación de la mujer. La
edad promedio de presentación de estos tumores es de alrededor
de los 60 años, siendo por encima de los 55 años la edad en la
cual aparecen el 85% de los casos y solo un 10% de las mujeres
de menos de 50 años.
Constituye, además, uno de los tumores más frecuentes que
afectan el tracto genital de las mujeres.
Cuadro clínico
Habitualmente, el carcinoma de endometrio se presenta con una
pérdida sanguínea fuera del ciclo menstrual, conocida como
metrorragia. La cantidad puede ser muy variable, desde un flujo
mezclado con sangre, coágulos, hasta una pérdida importante de
sangre. Una característica es que se mantiene en el tiempo, con
o sin intermitencias.
En otras mujeres no hay una pérdida sanguínea sino una
eliminación de abundante cantidad de flujo.
Cuando la sangre o el flujo quedan retenidos por una alteración
en su eliminación, pueden infectarse y producir una secreción de
pus.
El dolor puede también acompañar al resto de los síntomas,
principalmente en los cuadros avanzados.
Tratamiento
El tratamiento va a estar determinado por el estadío evolutivo
en el que se encuentre el tumor. Aunque puede afirmarse que la
principal medida terapéutica es la cirugía, en la cual se
extirpará el tumor.
Cuando éste está localizado en el cuerpo del útero y no ha
invadido órganos vecinos ni a distancia, con la cirugía se puede
alcanzar un elevado porcentaje de curaciones.
El tratamiento complementario va a estar determinado por el
grado de diferenciación de la células tumorales y el grado de
invasión de otros órganos por el tumor. Las medidas
complementarias son la radioterapia, tratamiento hormonal y la
quimioterapia.
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