Es una lesión localizada en el borde externo del codo, a nivel
de la inserción de los músculos encargados de producir la
extensión de la muñeca. La extensión de la muñeca
contra alguna resistencia es el movimiento que habitualmente
ocasiona el dolor.
Cualquier tipo de práctica deportiva, no necesariamente el
tenis, que obligue a extender repetida y forzadamente la muñeca
lleva a una sobrecarga de los músculos encargados de realizar
dicho movimiento con la consiguiente lesión de los mismos. Esto
sucede, por ejemplo, al realizar un golpe de revés, donde el
codo y la muñeca se extienden. Como factores predisponentes se
destacan: músculos del hombro y la muñeca muy débiles, una
técnica incorrecta, realizar golpes excéntricos y raqueta
demasiado rígida o de mango muy corto.
También pueden desencadenar el dolor movimientos tales como los
realizados al utilizar un destornillador.
Si bien generalmente este tipo de lesiones aparece alrededor de
los sesenta años de edad, no es infrecuente de observarlos en
personas más jóvenes.
Cuadro clínico
Habitualmente, los síntomas aparecen en forma insidiosa,
destacándose el dolor como el principal. Este dolor se localiza
en la parte externa del codo cuando se realiza el golpe de revés
o realizar movimientos con el antebrazo. Paulatinamente se hace
más intenso, a punto tal que puede tornar imposible girar un
picaporte, sostener una taza o verter el líquido de una jarra o
botella.
Otras prácticas pueden producir esfuerzos similares llevando a
este tipo de lesiones, observándose en pescadores, violinistas,
codo izquierdo de jugadores de golf diestros, masajistas, entre
otras.
En algunas personas puede producirse una curación espontánea
luego de un año o año y medio de producida la lesión.
Tratamiento
Como primera medida terapéutica a adoptar para revertir la
lesión se destaca el reposo de la articulación y colocación de
hielo en la misma. Es conveniente realizar un adecuado
fortalecimiento y posterior estiramiento muscular, así como la
reducción de la intensidad de la práctica deportiva para
disminuir la sobrecarga muscular.
La inyección local de corticoides, como la triamcinolona, puede
realizarse en algunos casos, disminuyendo el proceso
inflamatorio en la lesión.
Otra poción terapéutica es la cirugía, con la cual se puede
apresurar la curación del cuadro.
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