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Acné |
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Acné |
Es la obstrucción de los poros u
orificios de las glándulas sebáceas por la formación de unos
tapones o comedones (puntos negros o puntos blancos). Eso hace
que se acumule la grasa y ocasionalmente se infecten,
produciéndose pus en su interior. Al acné también se le llama
espinillas o granitos. Estas lesiones se producen en la cara, el
cuello, el pecho, la espalda, los hombros e incluso en la parte
superior de los brazos.
La mayoría de los adolescentes padecen de alguna forma de acné.
Existe un tipo de acné del recién nacido, normalmente muy
benigno, que desaparece por sí solo en semanas (acné neonatal).
Un niño puede presentar espinillas aisladas a cualquier edad. El
acné a menudo desaparece con el paso del tiempo, sin necesidad
de tratamiento. Aunque en la mayoría de los casos es un problema
leve, puede resultar molesto. Para un adolescente para quien el
aspecto físico es sumamente importante, la presencia de unas
cuantas espinillas puede convertirse en un auténtico drama. En
las formas más graves se producen protuberancias más profundas
(quistes y nódulos). El acné sin tratar puede dejar marcas en la
piel e incluso en los casos más graves conducir a la aparición
de cicatrices serias y permanentes.
Cómo se forma el acné
Las hormonas masculinas, que se encuentran tanto en el hombre
como en la mujer, aumentan durante la adolescencia (pubertad),
estimulando y agrandando las glándulas sebáceas de la piel (en
raras ocasiones el acné puede deberse a un desequilibrio
hormonal).
Estas glándulas se encuentran en mayor número en la cara, la
parte superior de la espalda y el pecho, zonas donde suele
aparecer el acné. Las glándulas sebáceas están conectadas a un
canal piloso llamado folículo. En ellas se fabrica una sustancia
grasienta llamada sebo, que llega a la superficie de la piel a
través de la abertura que el folículo (poro) posee a ese nivel.
El aumento del sebo hace que las células del revestimiento
folicular se renueven más rápidamente y se aglutinen formando un
tapón o comedón en la abertura del folículo piloso.
En esa mezcla de grasa y células presente en el folículo, crecen
bacterias. Estos microorganismos producen agentes químicos que
estimulan la inflamación y causan una ruptura en la pared del
folículo. El sebo, las bacterias y las células epidérmicas se
derraman en la piel provocando enrojecimiento, hinchazón y pus:
un granito o espinilla.
La limpieza
La parte negra de un "punto negro" no es suciedad, sino que se
trata del sebo seco y las células dérmicas desprendidas en las
aberturas de los folículos pilosos. Para el cuidado normal de la
piel, ha de lavarse la cara con jabón y agua tibia dos veces al
día. El acné no es provocado por la suciedad. Si efectúa la
limpieza demasiado a menudo o en forma demasiado vigorosa, ello
podrá empeorar el acné. También se recomienda lavarse el pelo
regularmente. Los cabellos grasos deben lavarse con más
frecuencia.
Los adolescentes varones que necesiten afeitarse y que tengan
acné, deberían probar tanto la máquina eléctrica como la
maquinilla de hoja para comprobar cuál les resulta más cómoda.
Previamente al afeitado con maquinilla conviene ablandar la
barba con agua tibia y jabón antes de aplicar la crema de
afeitar.
Para evitar que se produzcan cortes sobre las espinillas, se
deben rasurar lo más suavemente posible. Deben afeitarse
solamente cuando sea necesario y siempre utilizando una hoja de
afeitar afilada. No se han de compartir los utensilios de
afeitar.
La dieta
El acné no es provocado por los alimentos. Aunque los
dermatólogos tienen diferentes opiniones sobre este punto, hay
algo seguro: ninguna dieta por estricta que sea va a curar el
acné por sí sola. No obstante, si hay ciertas comidas que
parecen empeorar el acné de un adolescente en particular,
entonces debe tratar de evitarlas. Pero con cautela a la hora de
establecer conclusiones, ya que el acné puede mejorar o empeorar
por sí solo.
Siempre es importante seguir una dieta equilibrada,
especialmente durante la época de crecimiento acelerado que es
la pubertad.
La exposición a los rayos solares
El bronceado puede ocultar el acné, pero los beneficios son
temporales. Debido a que los rayos solares provocan el
envejecimiento de la piel y pueden causar incluso cáncer de
piel, no se debe abusar del sol ("achicharrarse al sol") ni
utilizar lámparas solares. Debe emplearse un filtro solar que no
sea graso, como un gel o una loción. En algunos casos el Sol
empeora el acné.
Los cosméticos
Las chicas que usen una base líquida o un humectante, han de
buscar una poco grasienta y que no sea solamente hecha a base de
agua. Deben elegirse productos que no produzcan comedones. El
maquillaje se retirará todas las noches con agua y jabón suave.
Una loción para el acné coloreada con el mismo tono de la piel y
que contenga peróxido de benzoilo, ácido salicílico o sulfúrico,
puede ocultar las imperfecciones de la piel sin riesgos. Los
polvos mezclados con un producto no graso también resultan
efectivos para cubrir la cara. Debe protegerse la cara cuando se
aplique laca o gel en el cabello.
Cómo se trata
El objetivo del tratamiento del acné es desbloquear el folículo
sebáceo atascado, previniendo la formación de nuevas espinillas,
controlar la infección y disminuir la formación de quistes y
cicatrices.
El tratamiento variará de acuerdo con el tipo de acné.
Ocasionalmente podrá producirse una erupción parecida al acné
debida a otra causa, como el maquillaje o las lociones o debido
a la medicación que se ingiere. Es importante ayudar al médico
informándole de los productos que se ponen en la piel y de la
medicación que se está tomando.
El control del acné es un proceso constante. La mejoría requiere
tiempo. Si el acné no mejoró después de 6 a 8 semanas de
tratamiento, quizás deba efectuarse algún cambio en el mismo.
Independientemente de cuáles sean los tratamientos que hayan
recomendado a su hijo, deberá continuar con un cuidado adecuado
de la piel hasta que la tendencia a la presencia de acné haya
pasado.
No existe una cura instantánea ni permanente para el acné, pero
éste es controlable y el tratamiento adecuado puede prevenir la
aparición de cicatrices.
El adolescente debe evitar apretar, rascar, presionar o reventar
sus espinillas. Cuando se aprietan los granitos puede provocarse
un mayor enrojecimiento, hinchazón o inflamación, todo ello
acompañado de la presencia de cicatrices.
Muchas de las lociones y cremas para el acné que se venden sin
receta médica ayudan en los casos de acné leve. Sin embargo,
algunas pueden resecar la piel si se usan demasiado a menudo. Si
se utilizan estos productos deben seguirse las instrucciones
cuidadosamente.
Suelen usarse cremas geles o lociones para aplicar en la zona
afectada. Las más usadas tienen ácido de vitamina A (ácido
retinoico) o peróxido de benzoilo. Son agentes que ayudan a
desbloquear los poros y reducir las bacterias (desinfectantes).
Estos productos pueden provocar sequedad, irritación y
descamación. A veces hay que utilizar concentraciones bajas al
comienzo o dejarlos en la piel poco tiempo.
El pediatra interesado o el dermatólogo instruirán sobre el uso
correcto de los mismos y cómo enfrentarse a los efectos
secundarios que se puedan presentar.
También se utilizan antibióticos que se aplican sobre la piel.
Éstos se emplean en casos de acné en los que hay infección leve.
El médico podrá abrir los granos o eliminar los puntos negros y
puntos blancos. Cuando existen grandes bultos rojos (quistes),
el dermatólogo podrá inyectar cortisona directamente en el bulto
para ayudar a que desaparezca.
Los antibióticos que se ingieren por la boca, como las
tetraciclinas o la eritromicina, se prescriben con frecuencia
para los casos moderados o graves, especialmente cuando hay gran
presencia de acné con componente infeccioso en la espalda o en
el pecho. Los antibióticos reducen las bacterias en el folículo
y también pueden disminuir directamente el enrojecimiento de la
piel.
Cuando se toman antibióticos orales pueden aparecer infecciones
genitales provocadas por un hongo. Si esto se produce, debe
suspender la medicación y ponerse en contacto con su pediatra
para tratar tal infección.
Las jóvenes que toman pastillas anticonceptivas pueden notar una
mejoría significativa en su acné, y estas pastillas a veces se
utilizan para el tratamiento. Los antibióticos orales pueden
disminuir la efectividad de las pastillas anticonceptivas. Esto
es poco frecuente aunque posible, especialmente si se aprecia un
aumento del sangrado durante la menstruación.
En los casos de acné grave pueden utilizarse otros fármacos.
Éstos pueden incluir hormonas femeninas o una medicación que
disminuya los efectos de las hormonas masculinas.
Hay otra medicación oral, la isotretinoína, que se utiliza a
veces para los casos de acné grave que no haya respondido a
otros tratamientos previos. Los pacientes que utilicen
isotretinoína deben informarse de los efectos secundarios de
este fármaco. Es absolutamente necesaria la prevención frente a
un posible embarazo, ya que el fármaco provoca serios defectos
en el feto si es ingerido durante el embarazo.
En el caso de que se presenten cicatrices, también éstas tienen
tratamiento. Los dermatólogos pueden tratarlas con una serie de
métodos. Estos incluyen el láser, la dermoabrasión, el descamado
químico ("peeling") o la electrocirugía, la aplicación de
colágeno intradérmico, productos de relleno o grasa,
microescisiones o incluso injertos localizados.
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