Denominada
también coxartrosis, es un trastorno caracterizado por producir
un proceso degenerativo a nivel del cartílago que reviste la
articulación de la cadera.
Es una enfermedad que afecta a personas adultas, las que
habitualmente tienen entre 45 y 60 años de edad.
De acuerdo a las causas que la producen pueden dividirse en
primaria y secundaria. En la primera no se encuentran factores
predisponentes que determinen el desarrollo de la artrosis;
algunos señalan la existencia de una transmisión hereditaria. En
la secundaria existen causas que condicionan el desarrollo de
este trastorno; entre las más comunes se destacan la luxación
congénita de cadera, alteraciones metabólicas, traumatismos
anteriores, inflamaciones, etc.
Cuadro clínico
Los síntomas más comunes que aquejan a las personas con artrosis
de cadera son la disminución de la movilidad articular y el
dolor.
El dolor aparece con la permanencia prolongada de pié y con la
marcha, aliviándose con el reposo y al disminuir la sobrecarga
sobre la articulación utilizando un bastón. Este dolor se
localiza a nivel de la cadera, en la región inguinal y suele
irradiarse a la parte anterior del muslo. En otras personas el
dolor puede localizarse en la parte interna de la rodilla.
La reducción de la movilidad de la articulación se manifiesta al
comienzo como una dificultad para la rotación interna de la
pierna y posteriormente para flexionarla. Todo esto afecta en
gran medida el desarrollo de las actividades de la vida
cotidiana, como cortarse las uñas, colocarse las medias y subir
escaleras, entre otras.
Algunas personas manifiestan que sienten que se le "aflojan las
caderas" o que se le "traban", por lo que se sienten muy
inseguros para deambular.
La dificultad en la marcha es otra característica, en la que en
forma instintiva apoyan más sobre la pierna no dolorosa y cuando
dan el paso con la pierna dolorosa es más corto que con la
opuesta.
Tratamiento
La prevención de la aparición de la artrosis es mucho más
importante que el tratamiento de la enfermedad ya establecida.
Entre las principales medidas a adoptar para prevenir el
desarrollo de este cuadro pueden mencionarse la reducción del
peso corporal en caso de existir un exceso, aumentar la
actividad física, modificar los malos hábitos posturales y de la
marcha. En caso de presentar algún trastorno que favorezca la
evolución de una artrosis, como los mencionados anteriormente,
deberá ser corregido lo antes posible para evitar dicho
desarrollo.
Para el tratamiento específico de la artrosis las opciones
terapéuticas son: aumentar el periodo de reposo, fortalecer los
músculos involucrados en el movimiento de la articulación de la
cadera, disminuir la sobrecarga de dicha articulación utilizando
un bastón y la fisioterapia.
Los medicamentos que pueden administrarse son los
antiinflamatorios y analgésicos no esteroides.
La cirugía es otra opción terapéutica pudiendo realizarse el
reemplazo total o parcial de la articulación.
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