El asma es una
enfermedad tan común que casi todos conocemos o tenemos un
familiar con ese mal. De hecho, es una de las enfermedades más
comunes y costosas en Estados Unidos. Más del 5% de la población
tiene asma y el número de enfermos es cada vez mayor a pesar de
importantes avances logrados recientemente en la prevención y el
tratamiento de asma.
La Gravedad del Problema.
En la actualidad el asma no es curable, sólo puede ser
controlada
El asma se caracteriza por un estrechamiento temporal de las
vías respiratorias. Los ataques de asma pueden ser generados por
polvo, humo de cigarro, cucarachas y algunos productos químicos.
El número de enfermos de asma pasó de 6.7 millones en 1980 a
17.3 millones en 1998. Casi 5 millones de los enfermos son niños
y el asma ataca en una mayor proporción a la gente pobre que
vive en ciudades. El problema es tan grave que, en conjunto, las
personas que padecen asma pierden 100 millones de días de
actividad plena cada año; es también la causa principal por la
cual los niños faltan a la escuela. Por si fuera poco, el número
de muertes como consecuencia del asma se triplicó durante las
pasadas dos décadas.
Programas de Prevención
El NCEH está encabezando los esfuerzos de CDC para prevenir y
controlar el asma mediante un trabajo conjunto con los
departamentos de salud locales y estatales. El programa incluye
el análisis de datos para mejorar los esfuerzos de prevención;
una campaña de información para los trabajadores de salud, el
personal en las escuelas y la gente que padece asma; una
estrecha colaboración con organizaciones locales interesadas en
controlar el asma; la investigación necesaria para mejorar el
entendimiento del asma y encontrar nuevos métodos de control.
Una parte importante de la prevención es el impedir que quienes
tienen asma entren en contacto con los elementos que les causan
los ataques.
Los beneficios de controlar el medio ambiente para eliminar o
reducir esos elementos causantes del asma son muchos
Menos hospitalizaciones y visitas a las salas de emergencia.
Mayor productividad al faltar menos los trabajadores a sus
centros de labor y los niños a sus escuelas.
Un medio ambiente más saludable no sólo para quienes padecen
asma sino para el resto de la población.
Una mejor calidad de vida para quienes tienen asma.
A pesar de todo esto hay muchos obstáculos que superar en la
lucha contra el asma:
No todos los médicos siguen los lineamentos establecidos por el
Programa Nacional de Educación y Prevención del Asma y algunas
veces su diagnóstico es equivocado. En algunos casos el paciente
no tiene asma, sino una infección respiratoria.
Los cambios en el medio ambiente son difíciles y requieren un
gran esfuerzo de los pacientes, sus familiares, las escuelas y
los negocios.
No todos tienen acceso a un tratamiento médico adecuado y menos
aún a programas prolongados de prevención.
Algunos enfermos tienen vergüenza. Algunos niños temen ser
tratados diferente si no pueden asistir a sus clases de
educación física. Algunos adultos prefieren no mencionar que
tienen asma en sus lugares de trabajo.
Creencias equivocadas o falta de información.
Es muy importante pues informar y educar al público en general
acerca de la gravedad del asma y de lo que se puede hacer para
prevenir y controlar esa enfermedad. Una parte muy importante de
estos esfuerzos es la recolección y análisis de datos. Esta
tarea no sería posible sin la colaboración de otras agencias y
organismos que tienen el objetivo común de prevenir y controlar
el asma.
Un Ultimo Consejo
La solución al problema causado por el asma no es sencilla. Es
necesario continuar el análisis sobre la incidencia y la
severidad de los casos de asma, entender mejor quienes están en
un mayor riesgo y qué se puede hacer para disminuir los ataques.
El trabajo con organizaciones locales y estatales es vital para
el éxito de este objetivo. Las personas con asma, sus
familiares, los trabajadores de salud, los empleados escolares,
maestros y entrenadores necesitan aprender más acerca de las
formas en las que se puede prevenir y controlar el asma.
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