es una
enfermedad infecciosa, oportunista, producida por un hongo del
género Aspergillus.
Se conocen alrededor de 600 especies de Aspergillus, pero el
fumigatus es el responsable de más del 90% de los casos.
Los órganos que se afectan más frecuentemente son los pulmones,
donde desencadenan una reacción alérgica y pueden invadir todo
el tejido pulmonar.
Ingresan al organismo al ser inhalados, ya que se encuentran
ampliamente propagados en la naturaleza y es uno de los hongos
más comunes en el medio ambiente. Se lo encuentra generalmente
en estiércol, paredes y techos de las casas, conductos de
sistemas de calefacción o aire acondicionado y en el polvillo
ambiental.
Las personas con algún trastorno de su sistema inmunológico son
más susceptibles a contraer este tipo de infecciones, en las que
el cuadro es, además, de mayor gravedad.
Cuadro clínico
Pueden producirse tres tipos de cuadros clínicos en la
aspergilosis.
En la forma alérgica, en las personas alérgicas se desencadenan
crisis de asma al inhalar las esporas producidas por estos
microorganismos. En ellos puede producir un cuadro denominado
aspergilosis broncopulmonar alérgica, cuadro de asma de extrema
gravedad. Cuando la persona no es alérgica, se produce un
proceso inflamatorio que ocasiona tos, dificultad para respirar
y dolor en el tórax.
El denominado aspergiloma, es una lesión que se desarrolla
cuando el Aspergillus ha colonizado durante mucho tiempo
cavidades preexistentes en los pulmones o en la nariz, senos
paranasales y conducto auditivo externo. Se caracteriza por la
presencia de una masa ubicada en el interior de la cavidad.
El tercer cuadro es el de la Aspergilosis invasiva, que progresa
rápidamente produciendo una intensa dificultad para respirar,
pudiendo llevar al óbito a la persona. Puede también diseminarse
al resto del organismo comprometiendo el hígado, sistema
nervioso central y riñones.
Tratamiento
Cuando se trata de una aspergilosis de tipo alérgica, el
tratamiento se basa en el uso de los corticoides, como la
prednisona.
La utilización de dilatadores de los bronquios y la kinesio-terapia
para eliminar las secreciones contribuyen enormemente en la
evolución del cuadro.
El aspergiloma puede ser tratado quirúrgicamente en casos en que
no responda al tratamiento con medicamentos y provoque una
hemorragia importante.
Si la colonización es en la piel, oído o fosas nasales y es
localizada, puede utilizarse nistatina aplicada localmente.
Si ha invadido todo el organismo, se recurrirá al uso de
antimicóticos como la anfotericina B asociada al 5-fluoracilo o
a la rifampicina.
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