Es un
trastorno caracterizado por una disminución del volumen de una
parte o de la totalidad de los pulmones, lo que origina que
distintas áreas de los mismos estén desprovistas de aire.
En realidad no se trata de una enfermedad en sí misma, sino que
es una manifestación o consecuencia de otras enfermedades.
La obstrucción de un bronquio constituye una causa muy común de
producción de atelectasia. Los tumores que ocupan la luz de los
bronquios, los tapones de moco, los cuerpos extraños o los
coágulos de sangre son las causas más comunes de dicha
obstrucción. Luego de instalada la obstrucción, el aire atrapado
en los alvéolos pulmonares se reabsorbe y se produce el colapso
de los espacios aéreos correspondientes al bronquio obstruido.
El asma, la bronquitis crónica y las bronquiectasias son
enfermedades que pueden acompañarse de atelectasias como
complicación.
Las alteraciones en la arquitectura de los bronquios como
secuela de una enfermedad previa, de una compresión extrínseca
por un tumor o un ganglio aumentado de tamaño, o por la
presencia de líquido o aire en la pleura, también pueden
producir este tipo de cuadro. La inmovilización durante periodos
prolongados puede contribuir al desarrollo de atelectasias, ya
que limita la correcta expansión del tórax durante la
respiración.
Cuadro clínico
La magnitud de las manifestaciones clínicas van a depender de la
velocidad con la que se instaló la obstrucción bronquial y de la
cantidad de pulmón comprometido.
Cuando la instalación es progresiva puede no producir síntoma
alguno, o se manifiesta como una creciente dificultad para
respirar, haciéndose cada vez más rápida.
Si la obstrucción del bronquio es total, y se instala en forma
brusca, ocasiona tos seca y un dolor intenso en el tórax del
lado afectado, más aún si está asociado a un proceso infeccioso.
La respiración se hace cada vez más difícil; la piel puede
tornarse de una coloración azulada debido a una disminución de
la cantidad de oxígeno en la sangre; la frecuencia cardiaca se
acelera y la temperatura corporal generalmente se incrementa.
Tratamiento
La detección de la causa es de vital importancia, agotando todos
los medios disponibles para identificarla; de ésta manera podrá
revertirse la atelectasia o se facilitará su resolución.
En caso de ser producida por tapones de moco o por secreciones
bronquiales muy espesas, las mismas pueden aspirarse
facilitándose de esta manera la reexpansión de la zona
colapsada. La broncoscopía es muy eficaz, como método
diagnostico y terapéutico, permitiendo extraer cuerpos extraños,
y movilizar secreciones.
La movilización hacia un lado y el otro, la respiración profunda
y la tos, asociados a fisioterapia favorecen la curación del
cuadro. Las nebulizaciones para fluidificar las secreciones
ayudan también para este fin.
La cirugía es otra opción a tener en cuenta en ciertos casos,
cuando el cuadro no responde a otras medidas menos cruentas.
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