Constituyen
dilataciones anormales e irreversibles de los bronquios de
mediano calibre, que se acompaña con destrucción del componente
elástico y muscular de las paredes de los bronquios afectados.
Diversas causas pueden llevar a la producción de las
bronquiectasias y se las asocia a muchas enfermedades, por lo
que no debe considerárselas una enfermedad en sí misma.
En muchos casos, son una consecuencia de una infección pulmonar
(bacterianas o virales) o por la inhalación de sustancias
irritantes que alteran los mecanismos de defensa bronquiales.
Esto produce una inflamación local que termina por destruir las
paredes de los bronquios. Otra causa frecuente son las
obstrucciones de la luz bronquial que facilitan la acumulación y
posterior infección de las secreciones.
Pueden ser localizadas en un segmento o afectar a todo el pulmón
y en el 30% de los casos afectan a ambos pulmones.
Con la aparición de las vacunas para la prevención de
infecciones virales, el control de la tuberculosis y el uso
adecuado de los antibióticos en los cuadros bacterianos, se ha
visto una disminución de las bronquiectasias de causa
infecciosa.
Cuadro clínico
Generalmente, la infección y destrucción de las paredes de los
bronquios se producen durante la infancia, pero las
manifestaciones clínicas no se presentan sino hasta la edad
adulta.
En la mayoría de las personas afectadas los síntomas típicos de
comienzo del cuadro son una
tos permanente y expectoración abundante, de forma insidiosa,
generalmente luego de un proceso infeccioso respiratorio. La
expectoración es de tipo purulenta y en ocasiones mezclada con
estrías de sangre, siendo característicamente más abundantes al
levantarse por las mañanas. En la mitad de los casos, aparecen
episodios de eliminación de sangre en cantidades variables por
la nariz o la boca, proveniente de las arterias y venas de las
vías respiratorias dañadas.
A medida que transcurren los años, el cuadro se va agravando
progresivamente.
El dolor en el tórax y la fiebre son síntomas que frecuentemente
afectan a estas personas, pudiendo coincidir con una neumonía
concomitante.
Tratamiento
El tratamiento de las bronquiectasias tiene por objetivo el
control de la infección bronquial, disminuir la obstrucción del
pasaje de aire y las secreciones de los bronquios, y prevenir
las complicaciones.
Los antibióticos son los medicamentos utilizados para controlar
la infección bacteriana, ya que su permanencia determinaría la
progresión de la bronquiectasia.
En caso de una obstrucción de las vías aéreas, los medicamentos
dilatadores de los bronquios están indicados. Los más utilizados
son el bromuro de ipratropio y los beta dos agonistas.
Para la eliminación de las secreciones y mejorar la entrada de
aire en los pulmones, la fisioterapia es de gran utilidad.
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