Es un cuadro en el cual se desarrolla una inflamación de los
bronquiolos pulmonares y que causa una obstrucción lentamente
progresiva de los mismos, dificultando el pasaje del aire.
Pueden distinguirse dos tipos: la bronquiolitis obliterante
constrictiva, en la cual, progresivamente, es reemplazado el
tejido pulmonar normal por otro de tipo fibroso; y la
bronquiolitis obliterante proliferativa, caracterizada por la
presencia de secreciones organizadas dentro de la luz de los
bronquiolos.
Este tipo de enfermedad puede estar asociada a múltiples causas,
las cuales, en algunos casos, estarán relacionadas con alguna
afección pulmonar. Entre las más frecuentes pueden destacarse
las originadas por la inhalación de humos tóxicos, gases
irritantes y humo de cigarrillo; las de origen infeccioso, ya
sean virales o bacterianas; las inducidas por fármacos como el
busulfan, cocaína, cefalosporinas y amiodarona; y las de causas
desconocidas.
Cuadro clínico
Las manifestaciones clínicas de las bronquiolitis obliterantes
son muy inespecíficas, caracterizándose fundamentalmente por la
presencia de tos y de una gran dificultad para respirar.
La bronquiolitis de tipo constrictiva no es muy común,
generalmente es irreversible y de evolución prolongada y
progresiva, con una gran obstrucción al flujo de aire en los
pulmones.
La bronquiolitis proliferativa es mucho más frecuente, puede
revertirse con tratamiento adecuado y suele presentarse con un
patrón de neumonía. Esta última forma de presentación, cuando es
por causas desconocidas se caracteriza por afectar a personas
entre 40 y 50 años de edad y a ambos sexos por igual. Su forma
de presentación es con una tos productiva, dolor al tragar,
dificultad para respirar, al realizar grandes esfuerzos, pérdida
de peso, intenso malestar general y dolor en el tórax.
Tratamiento
Para el tratamiento de la bronquiolitis obliterante se han
utilizado los corticoides, con los cuales se ha observado una
gran mejoría en los síntomas al disminuir la reacción
inflamatoria bronquial.
Si bien no existe unanimidad en cuanto a la duración del
tratamiento, se requiere de varias semanas o meses para lograr
revertir el cuadro.
Como alternativa a los corticoides se ha sugerido la utilización
de medicamentos citotóxicos como la ciclofosfamida o la
azatioprina, pero ni sus indicaciones ni sus beneficios han sido
establecidos claramente.
En caso de conocerse la causa de esta enfermedad, el tratamiento
estará dirigido a combatir el factor que ha desencadenado la
bronquiolitis.
|