Es un cuadro clínico caracterizado por la producción y/o
presencia de cálculos (vulgarmente conocidas como piedras) en la
vesícula.
Uno de los principales componentes de los cálculos biliares es
el colesterol. Cuando la bilis se sobre-satura de dicho
componente, precipita y se forma un núcleo a partir del cual se
van depositando por aposición los cristales de colesterol. Se
constituyen de esta manera los cálculos, adoptando diversas
formas y tamaños.
Entre los distintos factores de riesgo relacionados con la
formación de los cálculos se destacan:
• el sexo femenino, por el papel que juegan sus hormonas;
• la edad, ya que afecta al 50-60% de los mayores de 80 años;
• el embarazo, diversos estudios han demostrado la relación
entre el embarazo y los cálculos biliares;
• la obesidad y los antecedentes familiares.
Representa una de las enfermedades más frecuentes que afecta a
la humanidad, especialmente en los países occidentales. Se lo
observa en aproximadamente el 12-15% de la población en general,
predominando en las mujeres, sobre todo en la edad avanzada.
.-Cuadro clínico
Muchas de las personas con cálculos biliares no presentan
manifestaciones clínicas durante mucho tiempo y el diagnóstico
es casual, cuando consultan por otra causa.
Pueden presentarse con intolerancia a algunos alimentos como el
chocolate, la leche y las grasas, que se acompañan de nauseas
luego de las comidas, digestiones lentas y gases. Todo este
cuadro se denomina dispepsia biliar, aunque no se sabe
exactamente si es por la presencia de cálculos.
Otro síntoma frecuente y característico es el cólico biliar o
hepático, un dolor muy intenso, localizado en la parte superior
y derecha del abdomen, continuo, que se desplaza hacia la
espalda y el hombro derecho. Generalmente dura varias horas,
aumenta en forma progresiva hasta alcanzar su pico máximo y cede
rápidamente. Los vómitos pueden acompañar a estos cólicos.
Cuando los cálculos impactan y obstruyen el colédoco (conducto
por el cual es vertida la bilis proveniente del hígado y la
vesícula en el intestino delgado) producen el síndrome
coledociano, caracterizado por dolor abdominal, fiebre y
coloración amarillenta de la piel y las mucosas.
La pancreatitis también puede ser una consecuencia de la
impactación de un cálculo en el colédoco.
.-Tratamiento
Cuando los cálculos biliares no producen manifestaciones
clínicas, habrá que decidir si debe solamente controlarse a
estas personas o se requiere de una cirugía programada. Algunos
autores recomiendan no operar si no hay síntomas, pero si
aparecen debe instaurarse un tratamiento inmediatamente.
Para el alivio del dolor se utilizan los analgésicos, siendo los
más usados aquellos combinados con antiespasmódicos. El
diclofenac, es uno de los analgésicos que mayor eficacia ha
mostrado en el alivio del dolor.
Las personas con manifestaciones clínicas tienen un elevado
riesgo de que aparezcan complicaciones, por lo que la cirugía,
con extracción de la vesícula, es la mejor alternativa en ese
caso.
|