es un término
genérico utilizado muy ampliamente para agrupar diversas
alteraciones de la pared de las arterias, las cuales se tornan
más gruesas y pierden su elasticidad.
Afecta en forma generalizada a las arterias de todo el
organismo, con pérdida de su resistencia pudiendo llegar a
desarrollar un aneurisma. Representa la enfermedad vascular más
frecuente y grave.
Constituye una de las principales causas de mortalidad en los
países industrializados y con un incremento notable de su
incidencia en los países en vías de desarrollo.
La lesión principal la constituye la denominada placa
ateromatosa que se desarrolla en el interior de la pared
arterial por acumulación de lípidos dentro y fuera de las
células, tejido conectivo y células musculares, que
paulatinamente aumenta de tamaño disminuyendo la luz de la
arteria y su elasticidad.
.-Factores de riesgo
Numerosos son los factores de riesgo implicados en su
desarrollo, los cuales pueden dividirse en factores no
reversibles y factores reversibles. Entre los no reversibles se
destacan la edad, antecedentes familiares de arterioesclerosis,
el sexo masculino y en los últimos años se ha propuesto el tipo
de personalidad pero se encuentra en discusión aún.
Dentro de los factores reversibles o modificables se destacan
una dieta rica en grasas de baja densidad (LDL) y reducida en
grasas de alta densidad (HDL). La obesidad, sobre todo la
predominante en el tronco, implica un riesgo elevado de
desarrollo arterioesclerosis. La (hipertensión arterial es otro
factor comúnmente relacionado ya que se ha visto que en personas
hipertensas existe una elevada incidencia de arterioesclerosis.
El tabaquismo favorece notablemente la arterioesclerosis, tanto
la nicotina como las diversas sustancias químicas que contiene
son nocivas para las paredes arteriales, incrementan los niveles
de LDL y estimulan la contracción arterial.
La actividad física influye notablemente al observarse en
numerosos estudios que el sedentarismo aumenta el riesgo y que
la práctica regular resultaría un factor protector.
Las personas diabéticas desarrollan precozmente
arterioesclerosis por los trastornos metabólicos que presentan
de su enfermedad de base.
.-Cuadro clínico
Las manifestaciones clínicas son múltiples y muy variadas
dependiendo del territorio al cual lleva sangre la arteria
involucrada, el grado de obstrucción que presenta y el tiempo en
el cual se desarrolle.
Se caracteriza por no manifestarse durante largo tiempo hasta
que finalmente se ocluye a un nivel crítico que impide la normal
circulación sanguínea en la parte del organismo irrigado por
dicha arteria.
En general la sintomatología se presenta en forma gradual a
medida que se ocluye la luz arterial por la placa ateromatosa.
En las extremidades provoca dolor, manifestándose en principio
solamente al aumentar la actividad física para finalmente ser
continuo y dificultar la deambulación.
A nivel cardíaco pueden presentarse cuadros de angina de pecho
con dolor intenso en la parte anterior del tórax o con un cuadro
de infarto de miocardio.
El compromiso de las arterias cerebrales, dependiendo de la
arteria involucrada, ocasiona trastornos visuales, auditivos, en
la expresión, disminución en la sensibilidad en regiones del
cuerpo o hemiplejías.
.-Prevención y tratamiento
La modificación de los factores de riesgo es de gran utilidad al
evitar la progresión de las lesiones desencadenadas por la
arterioesclerosis e incluso puede llegar a observarse cierta
regresión de las mismas. Por lo que es recomendable disminuir de
peso, modificar los hábitos alimentarios, incrementar la
actividad física, controlar los niveles de presión arterial y
suprimir el tabaco.
Las medidas terapéuticas consisten principalmente en controlar
los factores de riesgo. Una vez que la arterioesclerosis está
establecida, el tratamiento específico está dirigido
principalmente a prevenir y tratar con medicamentos y/o cirugía
las complicaciones que aparecen en el curso de los años, como
angina de pecho o infarto de miocardio, insuficiencia renal,
accidente cerebrovascular, etc.
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